Cirujano Cardiovascular

Válvula aórtica bicúspide

¿Qué es la válvula aórtica bicúspide?

Es la cardiopatía congénita de origen cardiaco más frecuente en la población. Se estima que puede afectar al 2% de las personas, y es más frecuente en varones.

Una válvula aórtica de morfología normal tiene 3 senos, de cada uno de los cuales depende un velo, que actúan como “compuerta” de salida de la sangre desde el ventrículo izquierdo del corazón, favoreciendo el flujo de la sangre e impidiendo que ésta vuelva hacia atrás. En el caso de la válvula bicúspide, solo hay dos velos, lo que puede provocar alteraciones en su función, bien por degeneración temprana o bien por falta de cierre o insuficiencia.

¿Afecta a otras estructuras?

En la mitad de los pacientes, además de la valvulopatía, se suelen asociar otras anomalías, siendo la más frecuente la presencia de aneurismas de aorta ascendente. También se asocia a otra patología conocida como coartación de aorta.

¿Qué sintomas provoca?

La presencia de síntomas suele ser consecuencia de la severidad de la enfermedad de la válvula. Lo primero que suele detectar el médico es un soplo cardíaco, muchas veces en una revisión rutinaria, y muchas veces sin presentarse síntomas. En pacientes con grados avanzados de deterioro valvular, empieza a aparecer disnea o “falta de aire” durante el esfuerzo, que puede limitar la capacidad para realizar actividades habituales. Si la enfermedad progresa, se acaba desarrollando insuficiencia cardíaca, y el corazón deteriora su capacidad de bombear sangre.

A consecuencia de ello, aparecen edemas periféricos (hinchazón de tobillos), edema de pulmón y se precisan tratamientos médicos específicos, que reducen los síntomas pero no tratan el problema principal, que es el mal funcionamiento de la válvula.

¿Qué otras patologías puedo tener?

Los pacientes con valvulopatía tienen más riesgo de sufrir infecciones de la misma (endocarditis).

Los pacientes con válvula aórtica bicúspide que asocian dilatación de raíz o de aorta ascendente tienen riesgo de sufrir una disección de aorta, complicación que puede poner en riesgo la vida del paciente.

Me han diagnosticado una valvulopatía bicúspide. ¿Qué deben hacer mis familiares?

Se trata de una patología en la que, si bien no hay un mecanismo genético de herencia directa descrito, presenta asociación familiar. Debe informar a sus parientes de primer grado (padres e hijos) para que se realicen el correspondiente estudio cardiológico.

¿Cómo se diagnostica?

El método más fiable de diagnóstico es el ecocardiograma. En dicha prueba se evalúa la anatomía de la válvula, así como su función, y se diagnostica si padece de degeneración cálcica, que puede provocar estenosis, o si presenta falta de cierre o insuficiencia. También se pueden medir los diámetros de la raíz y aorta ascendentes y diagnosticar los aneurismas que pueden asociarse, aunque para estos últimos es más fiable realizar una tomografia axial computerizada, comúnmente conocida como “TAC” o “scanner”.

Las pruebas de imagen nos permiten clasificar la valvulopatía bicúspide. En la mayoría de los casos (90-95%) hay 3 senos de Valsalva, presentándose una fusión entre 2 de los velos, llamada “rafe”.

Tengo una valvulopatía aórtica bicúspide. ¿Qué debo hacer?

Debe llevar un estilo de vida saludable, teniendo especial cuidado con los factores de riesgo cardiovascular modificables.

Se desaconseja fumar, y se recomienda un patrón de dieta mediterránea y un estilo de vida activo, evitando el sedentarismo.

Deberá tener controlados el colesterol, los niveles de azúcar en sangre y especialmente las cifras de tensión arterial, sobre todo si asocia dilatación de raíz o de aorta ascendente.

¿Qué puedo esperar del tratamiento quirúrgico?

En caso de presentar una anatomía favorable, las válvulas bicúspides son válvulas reparables quirúrgicamente: se puede reinstaurar su función en quirófano, consiguiendo evitar el implante de una prótesis valvular artificial. Ello permite no necesitar ciertas medicaciones de por vida, como son los anticoagulantes, y mejora la expectativa de vida y la calidad de vida de los pacientes.

Nuestro grupo reúne la mayor experiencia en España en la reparación quirúrgica de estas válvulas, con más de 200 válvulas bicúspide reparadas en los últimos años con excelentes resultados. El riesgo de la cirugía es menor del 1% y la probabilidad de que la reparación mantenga una correcta función de la válvula en el tiempo es mayor al 90%.

En los casos en los que hay degeneración por calcificación, las válvulas son difícilmente reparables, por lo que la alternativa suele ser una prótesis aórtica o un procedimiento tipo Ross.

  • Reparación posible en válvulas bicúspides favorables, evitando prótesis.

  • Sin necesidad de anticoagulantes; mejor calidad y expectativa de vida.

  • Más de 200 válvulas reparadas, riesgo <1%, éxito >90%.

  • Calcificación: se requiere prótesis o Ross.

Referencias de las imágenes
International Consensus Statement on Nomenclature and Classification of the Congenital Bicuspid Aortic Valve and Its Aortopathy, for Clinical, Surgical, Interventional and Research Purposes
Michelena, Hector I. et al.
The Annals of Thoracic Surgery, Volume 112, Issue 3, e203 – e235

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